Cartas al Blog…

… tal y como me propusisteis, os hago llegar un escrito sobre mi experiencia en vuestro maravilloso centro. Quizá sea largo, pero déjame decirte que hubiera dicho mucho más.

Mi año en el CSPM Murcia II.

En octubre de 2024, a través de un contacto, me ofrecieron empezar a trabajar para una empresa de acción social que, a su vez, trabaja para la Fundación de la Caixa. Fue toda una sorpresa, no lo esperaba. Aquel año me había propuesto centrarme por completo en el grado de filosofía que iba a empezar en la Universidad de Murcia y en la coordinación del Club de Escritura de la biblioteca de Santomera.
Me asignaron talleres de escritura creativa en el edificio de la Fundación de la Caixa en Murcia y en el Centro Social de Personas Mayores Murcia II (abreviado, CSPM Murcia II). En ese momento no buscaba empleo, pero no me atreví a rechazar la oportunidad. Había pensado muchas veces dedicarme a dar talleres de manera profesional, de modo que, aunque económicamente no me interesaba y podía suponer un reto compaginar mis estudios con un empleo, me lancé sin pensarlo demasiado.
De este modo, empezó mi aventura. Desde el principio me gustó mucho más el ambiente del CSPM Murcia II que el de la Fundación. No es que el segundo esté mal, es fantástico, pero el clima de ambos es diferente. Me sentía más cómoda en el pequeño y bien aprovechado edificio del barrio de Santa María de Gracia. Será por el jardín, por la gente, por sus recepcionistas, por los carteles impresos en papeles de colores, por el servicio de peluquería, por los señores del dominó acompañados del sonido del arrastre de sus fichas sobre la mesa, por los bailes, las castañuelas, los músicos o el delicioso café de la cantina. Será por lo que sea o será por todo a la vez. Cada una de esas cosas tiene un componente afectivo que despertó bonitos recuerdos, sensaciones agradables y ganas de quedarme. Aquel lugar
me pareció una constante celebración de la vida, un hogar y un buen lugar para la amistad, que es para mí, la forma de amor más importante.
Conocí a una ristra de personas inolvidables, entrañables, amables y valientes, pese a las decepciones, a los años, a los achaques o las dificultades, aquellas personas estaban llenas de vida en todos sus sentidos, pero no se resignaban, querían más. Seguían esperando y buscando activamente con esperanza rayos de luz de color con los que continuar descubriendo nuevos tonos. Un himno a la vida.No voy a mencionar a todos y cada uno de los participantes de mis talleres, pero sí me gustaría a modo de agradecimiento, mencionar a algunos, espero que los demás me lo disculpen: Isabel, maestra por vocación, que el primer día al presentarse dijo que la habían
jubilado, refiriéndose a que ella no lo hubiera hecho voluntariamente. Su entusiasmo, la elegancia no sólo en el vestir sino en el trato, el amor por la literatura, especialmente la poesía y sus intachables valores. Buena compañera, generosa participante, que
siempre disculpaba mis errores y celebraba mis aciertos. A ella la conocí en la Fundación, pero terminó viniendo al centro. Si tuviera que asignarle un libro sería Agua y jabón de Riezu.

Asun, querida amiga, mi mayor reto, pero también mi mayor éxito, aunque el mérito
es todo suyo. Nos metemos mucho con ella porque es experta en pensar lo peor de sus escritos (y de ella misma), a pesar de que es excepcional en ambos sentidos. «No he cogido un lápiz en mi vida» me dijo al principio del curso y, si no fue eso lo que dijo, fue
parecido. Se refería a que no había escrito literatura. En seguida quedó claro que era una mujer culta, inteligente y muy buena lectora. No me extraña que sea ella quien gestiona la pequeña biblioteca del centro. No sólo cogió el lápiz, le sacó punta y nos dejó a todos
con la boca abierta con su talento y su singular estilo. Sus dos palmeras extranjeras quedarán para el recuerdo. Para seguir con los libros, si tuviera que asignarle uno, sería Momo de Michael Ende. He aprendido mucho de Asun sobre aprovechar los momentos
bonitos del día a día y no rendirse ante la fatalidad y el tedio.

Pepe, médico de profesión. Gamberro, amable y sonriente. Participó en la primera edición del taller de escritura creativa y, cuando su compañero dejó el taller, fue valiente al continuar como el único hombre del grupo. Me descubrió algunos géneros literarios y me hizo reír en muchas ocasiones. Valoro su disposición a continuar aprendiendo, a salir
de su zona de confort y la manera de hablar acerca de las mujeres de su familia (el amor y la gratitud ocupaban siempre las palabras que les dirigía). A él le asigno Estado de malestar de Nina Lykke por los diálogos que mantiene su protagonista con el esqueleto de plástico de su consulta médica. Ambos me han hecho reír y eso siempre es de agradecer.

Pepita, ternura encarnada, ilusión de vivir y poesía en las venas. Querida Pepita has sido un apoyo, un trampolín y termino el curso sin tener claro cuál de las dos ha sido la «maestra» (como me llamabais a veces). Mi más sincera gratitud por tus aportaciones,
tu generosidad y tu capacidad de contagiar el entusiasmo. Encomio tu humildad y tu sencillez como algunas de tus mejores cualidades, aunque es difícil elegir entre todas ellas. Para ti un libro sesudo y lleno de amor, como tú, El infinito en un junco de Irene Vallejo.
María José desde el principio despertaste mi admiración por tu exquisita manera de escribir. Puro talento. No creo que nadie vaya a poder olvidar tus relatos y tus poemas. Un trasfondo crítico, lúcido e incluso filosófico acompaña siempre a tu pluma. Con el paso de los meses esa admiración ha ido creciendo hasta convertirse en un cariño sincero. Tus confecciones de punto, descubrir que muchas de las prendas que
vestías eran hechas por ti, la multitud de talentos que escondías en el poso de tu habituado silencio. Experta en la concisión, perfeccionista y certera con cada palabra. Para ti La elegancia del erizo de Muriel Barbery.


Pili. Me has robado el corazón. Siempre sonriente, fija en el lado bueno de las cosas, creativa, terremoto, dechado de compasión y amor, siempre comprensiva. Experta en celebrar la vida. Tu entusiasmo ha sido un refugio muchos días para mis preocupaciones, aunque no las compartía contigo, me sentía abrazada en tu compañía. Guardo la acuarela que me regalaste como lo que es: un tesoro. Una habitación propia de Virginia Woolf para ti, sé que tú lo entenderás. María, Antonia, María Jesús, Felicitas, Amparo, Carmen, Joaquina y todos los
demás, no puedo detenerme en cada uno de vosotros y de vosotras, pero quería poner algunos ejemplos. Porque si me preguntan por mi experiencia en este centro, lo primero en lo que pienso es en las personas, una por una, en el inmenso sentimiento de
agradecimiento y fortuna que me embarga por haber podido conocer a cada uno de vosotros y ocupar vuestras vidas en este breve periodo de tiempo como vosotros habéis ocupado la mía.


Este ha sido un año inolvidable por muchos motivos, algunos buenos otros no tan buenos, pero mi trabajo en el centro ha sido siempre un momento esperado, un respiro, una ocasión para disfrutar, aprender y compartir.

Irene Lorente

Un comentario en “Cartas al Blog…

  1. Avatar de María José L. freelyselfless2fb062ac41

    Me veo impelida a comentar la amable y generosa carta de Irene, para agradecer, sobre todo por la parte que me toca, todo lo que dice de nosotras.

    Ha sido un lujo contar con ella, porque es una persona muy preparada y con unas dotes indiscutibles para la oratoria, oírla hablar es un deleite. Además nos ha sabido motivar y siempre ha tenido palabras amables y alentadoras para todo el mundo.

    Solo añadir que ojalá el curso que viene podamos disfrutar de su presencia en el centro y que tanto sea en prosa como en poesía, cuenta con su clan de incondicionales, entre las cuales, por supuesto, me incluyo, para seguir avanzando por el sinuoso camino de la palabra escrita.

    Y para acabar, decir que el libro que me ha sido asignado es un verdadero acierto por su parte. La novela es absolutamente deliciosa y me encanta.

    Un abrazo lleno de cariño para ella y también para el resto de compañeros/as que me lean.

    Gracias.

    Le gusta a 1 persona

Deja un comentario